Rutina de cuidado personal eco
En esto no soy muy experta, pero como muchos, pensaba que el cuidado personal era sinónimo de comprar más productos. Cremas para todo: día, noche, ojos, manos, pies, puntas abiertas, cutículas, ansiedad existencial.
Hasta que una amiga me mostró que mi piel no necesitaba más cosas: necesitaba menos, pero mejores.
Mirá lo que me contó del cuidado personal eco.
1. Menos ingredientes, más efectividad
La regla principal para la piel: si no entiendo qué es, no lo pongo en mi cara.
Elegir cosmética con ingredientes limpios y procesos responsables.
Para verificar ingredientes uso:
EWG Skin Deep → https://www.ewg.org/skindeep/
INCI Decoder → https://incidecoder.com/
Ambas herramientas revelan si un producto tiene tóxicos, disruptores endocrinos o sustancias alergénicas.
2. Envases reciclables y refill
No hay forma de tener cuidado personal eco sin revisar cómo vienen los productos.
Prefiero:
- vidrio
- latas de aluminio
- envases retornables
- refill en tiendas locales (amamos esto)
Este modelo de envases recargables tiene respaldo del informe de Zero Waste Europe:
https://zerowasteeurope.eu/
3. Esenciales eco (y reales)
- Aceites vegetales puros como jojoba o almendra.
- Jabón sólido artesanal sin sulfatos.
- Desodorante natural sin aluminio.
- Hidratante simple con aloe, manteca de karité o ceramidas limpias.
- Protector solar mineral (más seguro para reefs y piel).
4. El autocuidado también es emocional
No se trata solo de ingredientes. También se trata de rituales.
Velas naturales, respiración consciente, duchas cortas pero presentes.
La APA (American Psychological Association) lo explica bien: el autocuidado consciente mejora el bienestar emocional.
Referencia: https://www.apa.org/
Una rutina eco no pretende perfección: pretende coherencia , y sí como hablamos en el blog anterior ;), sencillo.
Creo que eso se acerca a una belleza real.


